domingo, 25 de octubre de 2026

SAN RAFAEL EN SU SITIO

Nuevo San Rafael Padres de Gracia (Foto Eladio Osuna)

Hoy día 25 de octubre, resaca de San Rafael pasado, he visto en Facebook un profesional reportaje fotográfico de Eladio Osuna, sobre el triunfo de San Rafael en el “jardín del Alpargate” (tiene ahora otra nomenclatura plaza del Cristo de Gracia), trabajo del que he cogido algunas fotografías. He de decir que le he pedido el permiso reglamentario, que me ha concedido elegantemente. -"Todas tuyas. Un placer" -me ha dicho. Muchas gracias. En realidad, la historia es que una borrasca que se llamó de forma parecida al cirujano, Dr. Barnad, de Ciudad del Cabo, el del primer trasplante de corazón a un dentista. Pero no, era Bernad, el verdadero nombre de la borrasca, derribó un árbol que fue a caer encima del San Rafael de la plaza, aquel Arcángel que había estado muchos años en la Hacienda de la Albaida, el Castillo Blanco, cuando era propiedad del Conde de Hornachuelos, antes de pasar al palacio que había detrás del actual ayuntamiento, allá por 1868, llamado entonces palacio de los Duques de Hornachuelos. Conde, Duque, el escalafón de la nobleza. 

Momento del incienso (Foto Eladio Osuna)

Palabras del ritual (Foto Eladio Osuna)

Su explicación: José Ramón de Hoces y González de Canales, nacido en Villa del Rio en 1825 y murió el 4 de octubre de 1895, le fue concedido el título de Duque de Hornachuelos en noviembre de 1868, antes fue el Conde de Hornachuelos, también Marqués de Santa Cruz de Paniagua y Señor de la Albaida. En primeras nupcias se había casado con Doña Genoveva Fernández de Córdoba y Pulido. Un segundo matrimonio lo fue con María del Buen Consejo Losada Fernández de Liencres. Entre sus hijos varones distribuyó sus títulos. Al mayor José Ramón de Hoces y Losada el Ducado de Hornachuelos, para el siguiente Lope de Hoces y Losada, el Condado de Hornachuelos, y para el tercero Antonio de Hoces y Losada el Marquesado de Santa Cruz de Paniagua. Lo que no sé es quien ostentaba el Señorío de la Albaida.

Como es (Foto Eladio Osuna)

Decir que la reparación la ha realizado gratuitamente -cuestión que ha retrasado la misma por cuestiones burocráticas-, una asociación que se llama ARTESA (Asociación Profesional de Arte Sacro de Córdoba), y la nueva puesta en valor fue, como no podía ser de otra manera, teniendo en cuenta lo bien que dice la historia local, que se ha portado el Arcángel con Córdoba, por todo lo alto. Por lo menos litúrgicamente, con toda la pompa requerida para estos eventos, impregnándolo de incienso necesario y procediendo la autoridad eclesiástica correspondiente, a bendecirlo con el agua bendita. Lo verdaderamente importante es que ha vuelto a su lugar. Muchos no lo pintábamos muy bien constatando lo despacio que van las cosas en palacio.  

Pilar del Alpargate

Segundo emplazamiento fuente (Foto AMC)

En el blog sobre esa zona tengo varias publicaciones: La fuente de los Padres de Gracia (Julio de 2010), La Fuente del jardín del Alpargate II (Agosto de 2010), y Sobre el triunfo de los Padres de Gracia (Septiembre de 2010). Una pequeña polémica sobre la fuente, que procedía de Puerta Nueva (1746), tuvo un primer emplazamiento en el jardin delante del pilar (1950), y luego con la remodelación de la Ronda del Marrubial, se movió más adentro al lugar que ahora ocupa (1969). En principio todo son dudas, debate, investigación y aclaración. Con el San Rafael ocurrió parecido con su procedencia, pero esto se saldó pronto pues había datos concretos. Primero en la puerta de la Hacienda la Albaida, luego en la azotea del Palacio de los Condes de Hornachuelos, la fecha tenía que ser anterior a 1868 fecha de la concesión del Ducado, cuando era llamado “los ojos del Conde”, por su ayuda a la “navegación serrana” con la luz de sus faroles. Y luego en el jardín del Alpargate, o de los Padres de Gracia, o el actual Plaza del Cristo de Gracia. “Nunca es más fiel el río a su cauce, que cuando desemboca en el mar” y este viajero San Rafael, creo ha desembocado ya en su mar particular.

Plaza del Salvador esquina superior izquierda el San Rafael

Ampliacion de la foto anterior

Mis parabienes para el pueblo de Córdoba creyente, y para el pueblo de Córdoba que no lo es también, porque estamos hablando del patrimonio de la ciudad, en este caso sacro. No somos una ciudad muy estatuaria, yo he visto otras ciudades que son mucho más. Si vemos lo de Mateo Inurria y el Gran Capitan, lo podemos entender. Yo hoy me siento satisfecho con San Rafael en su último emplazamiento, el más cercano a su aparición a Roelas, ojo, y al quemadero del Marrubial, en la Puerta de Plasencia. Felicidades a Eladio Osuna por su trabajo fotográfico con polémica con un amigo, sin llegar la sangre al río.


Fotografías de Eladio Osuna y AMC
Bibliografía de Interneet.


jueves, 8 de octubre de 2026

EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA “ORÍGENES DE LA FOTOGRAFÍA EN LA PROVINCIA DE CÓRDOBA: EL REPORTAJE DE BALTASAR CASTELLÁ (1913-1916)” EN LA DIPUTACIÓN PROVINCIAL.





Ayer visité la exposición de Baltasar Castellá en la Diputación, aunque por problemas físicos, para evitar la escalera monumental y ver los frailes de las Ermitas (se ven también desde abajo) tuve que buscar un ascensor que está ubicado por el segundo patio, más o menos, porque unos trabajadores me recomendaron que no usara “el del presidente” como le llaman, al ascensor cercano a la puerta. Parece que la Diputación con el volumen de personal y presupuestario que debe mover, no tenga un ascensor adecuado a mano de los muchos disminuidos, temporales o permanentes, que la podamos visitar.


Vistas de la Exposición

Plaza de Aguilar de la Frontera

“Orígenes de la fotografía en la provincia de Córdoba: el reportaje de Baltasar Castellá (1913-1916)”. “El comisario de la exposición, Antonio Jesús González, ha descubierto el fondo documental en la Biblioteca Nacional de Cataluña. Tras investigar el archivo, el fotógrafo cordobés ha localizado casi el triple de las 200 imágenes conocidas en la época, conservadas en negativos de cristal originales.” Sin saberlo, previamente, veía la mano de Antonio Jesús González en la génesis de la muestra, su labor investigadora y a la vez pedagógica tiene sus frutos. Enhorabuena. Imágenes de pueblos de la provincia; desde el campo industrial de Peñarroya-Belméz, del que sólo quedan algunas chimeneas desgraciadamente, hasta una imagen de Carcabuey, por bajar al sur, aunque están también los grandes núcleos de Cabra, Priego, Aguilar, etc.

Carcabuey

Capitulares

Lo cierto es que es una maravilla poder ver como eran esas poblaciones en el primero del siglo XX (1913-1916), antes y durante la Gran Guerra, como se llamó a la primera guerra mundial. Gracias a la fotografía y a la labor de sus investigadores. Comprobamos a su vez que, las generaciones que nos precedan no tendrán los problemas de la nuestra, ya que el nivel actual de fotografías, vídeos, y otros soportes, aliviará el trabajo de los investigadores futuros. Nunca ha habido mayor cantidad de información visual y sonora que actualmente. Salvo que algún descerebrado (rubio o pelado) toque el botón, y el pulso magnético que suceda acabe con toda la información de un plumazo.

El instituto

Medina Azahara

Merece la pena, a la vez que se disfruta de esos patios barrocos del Palacio de la Merced, visitar la exposición y visualizar esas extraordinarias imágenes del pasado, con esa máquina del tiempo que es la fotografía. Agradecer a quien las guardó, para que el comisario las haya podido encontrar. Lamentar que no sean las instituciones de nuestra tierra quien las custodiara. Ya que vienen de otras latitudes patrias. Calidad fotográfica, profesionalidad para saber captar el momento, y no saber cual es la mejor o son las mejores.

Fotografías de la Exposición y del autor

miércoles, 30 de septiembre de 2026

"VIOLETA", JOSÉ LUIS Y VIOLETA MUÑOZ, EXPOSICIÓN

Cartel y datos de la Muestra

Desde que sufrí el atropello en un paso de peatones, en la puerta de mi casa, por un conductor que decía conmigo en el suelo que no me había visto a desesperadas voces, no he parado de tener problemas con la prótesis parcial de cadera, no puedo separarme de mi casa -siempre con el bastón- más de un kilómetro sin tener que detenerme por el dolor. Afortunadamente a los tres meses de recetarmelas el Médico rehabilitador, me están dando sesiones de "ondas de choque" que, esperemos mejoren la situación. 

La infiltración de la cortisona no surtió efecto positivo ninguno, y yo no puedo quejarme de los rehabilitadores, que se están preocupando bastante del asunto. ¿Por qué toda esta gramática parda? Simplemente para justificar el problema que tengo para los desplazamientos. Me ha costado llegar a la sala expositiva, me bajé del bus en Rep. Argentina y desde allí a Manriquez han sido todo dificultades. 

Eso sin contar las añadidas para pasar por la calle de los Judíos con los turistas ocupando toda la calle, a la altura de la Sinagoga, e impidiendo el paso de los oriundos. Son una verdadera marabunta, son más las molestias que los beneficios que dejan estas plagas. 

1 Año

2 Años

3 Años

Nos interesa aparte de las penas personales, reseñar la exposición de dos grandes pintores, José Luís Muñoz y Violeta Muñoz, como el nivel de afecto y admiración que le tengo a los artistas, es grande, prefiero transcribir el texto que tiene la exposición en su folleto, así no cargo las tintas como me gustaría. 

4 Años

5 Años

6 Años

“Una búsqueda compartida. 

Hay vocaciones que se aprenden al paso, creciendo entre lápices y conversaciones. Respirando el olor del aguarrás y descubriendo, casi sin darse cuenta, que mirar también puede ser una forma de crear.

7 Años

8 Años

9 Años

Esta exposición reúne en un mismo espacio la obra de José Luis Muñoz Luque y la de su hija, Violeta Muñoz Camuñas. Dos artistas unidos por la sangre y por una misma inclinación hacia el dibujo y la pintura, pero también por algo más difícil de explicar: una manera compartida de entender el arte como espacio lúdico de búsqueda.

10 Años

11 Años

12 Años

La muestra inaugura un nuevo espacio expositivo del Centro de Arte Rafael Botí, concebido para acoger obras de pequeño y mediano formato, y abre la temporada artística de otoño de 2026. Y no es casual que sea justamente una exposición construida alrededor de la idea de continuidad la que inaugure este nuevo espacio, símbolo por ello de una etapa que nace mirando al futuro sin renunciar a las raíces.

13 Años

14 Años

15 Años

José Luis Muñoz nació en Córdoba en 1969, en un entorno familiar en el que el arte formaba parte de la vida cotidiana. Hijo de pintor, creció con los lápices al alcance de la mano y encontró pronto en el dibujo una forma natural de observar y de contar el mundo. En la Escuela de Arte Mateo Inurria conoció a su pareja, la también pintora Victoria Camuñas, bajo la emblemática vidriera de Prometeo, un encuentro que marcó desde entonces su trayectoria personal y artística. En 1993 se licenció en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla.

16 Años

17 Años

18 Años

En 2006 nació Violeta. A partir de ese momento, José Luis comenzó a pintar cada año un retrato de su hija. Lo que pudo comenzar como un gesto íntimo, casi familiar, terminó convirtiéndose en una singular colección de dieciocho obras que permiten seguir, a través de la pintura, el paso de la infancia a la juventud. Cada retrato registra un cambio, una edad; pero también el modo en que una mirada de padre aprende a contemplar cómo crece aquello que más quiere. Como escribió Serrat, "a menudo los hijos se nos parecen"


Bocetos y estudios de los artistas

Y en esta historia, la frase del cantautor adquiere una dimensión reveladora. Violeta crece rodeada de forma espontánea de expresión, hasta que, al cumplir dieciocho años, decide emprender su propio camino e ingresa en Bellas Artes, en la misma Facultad por la que décadas antes había pasado su padre.

Eyes of lan, Violeta Muñoz

Pero esta exposición no habla únicamente de una herencia artística, sino que también lo hace de la necesidad de encontrar una voz propia.

La flor de la transformación Alphonse, Violeta Muñoz

Frente a la mirada madura de José Luis, construida a través de los años y el oficio, aparecen los trabajos recientes de Violeta, todavía abiertos a la exploración y al descubrimiento. Sus obras no son una prolongación de las de su padre, sino el comienzo de un recorrido propio. En ellas hay frescura y búsqueda, pero también se reconoce ese territorio común en el que ambos aprendieron a mirar.(texto del folleto expositivo)

                      La flor de la transformación Leandro,Violeta Muñoz 

Estamos en definitiva ante el diálogo entre dos generaciones. Una conversación que no necesita palabras porque se establece a través de los cuadros: entre quien enseñó sin proponérselo y quien aprendió mirando. Digamos que entre la experiencia y el descubrimiento.


Puertas, Violeta Muñoz

José Luis pinta a Violeta mientras crece.

Violeta empieza ahora a pintar su propio mundo.”

Una abeja en un mundo de mariposas, Violeta Muñoz

Una recomendación: las fotografías son de un fotografo malo, las exposiciones hay que verlas in situ y si es posible hablar con los autores y preguntarles, y si se tienen posibles comprar. Invertir en arte siempre es positivo. Estas entradas del blog son simplemente una reseña que no hace justicia a las obras al natural.

Web del autor José Luís Muñoz

Fotografías, malas, de la exposición.
Bibliografía del folleto expositivo.

sábado, 19 de septiembre de 2026

CASO RARO Nº 27 DEL LAGARERO AL QUE SE APARECIÓ D. JULIÁN

 
Lagar de la Cruz

Como estamos con el problema inmigratorio de Ceuta con el que, en mi opinión, el sátrapa, nieto del criminal Mohamed V y con sus amigos genocidas, tratan de desestabilizar el gobierno de España, me viene a la memoria el libro de los Casos Raros (que me regaló Paco Baena, librero que lo recuperó), en el que se cita la aparición del conde D. Julián (también llamado Olbán) a un lagarero cordobés, el Vivas del siglo VIII, gobernador de Ceuta y que según la historia ayudó a los árabes a vencer a D. Rodrigo, con el que según la tradición tenía cuestiones familiares por abusos del rey a una hija. La leyenda relata la traición de Don Julián que facilitó la invasión árabe del 711. Que en realidad, no había que traicionarlos mucho, pues fue una guerra interna de una sociedad decadente como era la visigoda, y de la que se aprovecharon los árabes, y aprovechando el paso del Pisuerga por Valladolid, pues eso…

Conde D. Julián

La sinopsis es así: El caballero aparecido se presenta al lagarero Baltasar de Ahumada, que iba a su lagar de la sierra y le pregunta si Córdoba aún conserva los fértiles huertos, naranjales, rosales y jardines de antaño, además de referirle lo que está pasando en el infierno. El lagarero le responde que la zona esta decadente debido a los “servicios y pechos” y que sólo están boyantes las fincas de los nobles e iglesia, la aristocracia y los curas, para no perder la costumbre.


D. Rodrigo arengando las tropas batalla de Guadalete

"El Caso Raro Nº 27

En la ciudad de Córdoba había un lagarero honrado, y trayendo en su lagar, que estaba en la sierra, gente, pidió a las guardas de la Puerta del Rincón que le abriesen la puerta, porque tenía mucho que hacer en su lagar. Por ser muy conocido y amigo de todos, lo hicieron. Iba con su caballo y lanza, y llegando a la puerta del Convento de la Merced, que está en el campo, buen trecho de los muros, le habló un hombre que estaba a caballo, y le dijo: -Hidalgo, lléguese acá, y hablaremos un poco, que es muy temprano y no han dado las doce, y yo también tengo que negociar, y, en dándolas, luego nos iremos.

Pág. 97 del libro

Espantado el lagarero que fuese tan trempano (sic), se allegó donde estaba el caballero, y comenzaron a tratar de la sierra de Córdoba y de su fertilidad. Preguntándole si había todavía jardines y naranjales, y si había todavía las acequias de agua clara que, en sus tiempos, porque a gusto de hombres discretos, no había semejante fertilidad en el mundo. A esto le respondió el lagarero: -Señor, parte de eso ha quedado, pero va todo de caída, porque las alcabalas son tantas, que los esquilmos no llegan, y así, se va perdiendo todo, sino son las heredades de mayorazgo y canónigos, que tienen renta, no hay otra cosa lucida ni bien tratada, los demás todos se van perdiendo. 

Pág. 98 del libro

-La ciudad. -preguntó el caballero-, debe ser lo mismo. -Es así, -dijo el lagarero; nada va en aumento, antes en los pocos años que tengo, echo de ver que se caen edificios que honraban esta ciudad, y, como he dicho, aún son tantos los gastos y la carestía de las cosas, que harto se hace en vivir. A esto dió el caballero un gran suspiro, y dijo: - ¡Que florida vide yo esta ciudad, y qué de gente principal vivía en ella! ¡Qué de fiestas, qué de toros!, ¡qué de ejercicios de armas, que de conformidad de chicos y grandes!... Y era tanta la grandeza de esta ciudad, que, en dando la oración, se encendía lumbre desde el Potro hasta los puentes de Alcolea, y se comunicaba toda la gente, y se iban paseando de una parte a otra.

Lagar medieval encontrado en Montilla

A esto respondió el lagarero: -Vale Dios, señor ¿Tan viejo sois? -Sí soy -respondió; porque soy aquel desventurado don Julián, por quien se perdió España y, estoy padeciendo tormentos increíbles en el infierno. Y diciendo esto, dio un estampido terrible y desapareció, dejando malísimo hedor; tanto que el pobre hombre, del espanto y del hedor, pensó expirar. En esto dio el reloj las doce, y el pobre lagarero se volvió a su casa, y dentro de pocos días que esto pasó, murió, habiendo contado delante de muchas personas, y a mí me lo contó un sobrino suyo, que se lo oyó decir, y estuvo a la cabecera a la hora de la muerte y se llamaba Baltasar de Ahumada.”

Fotografías de Internet
Bibliografía del Libro de Casos Raros